Carmen, Javier, Javi y Darío presentan su quehacer diario a familia y amigos. Desde Rotterdam (Holanda) os mantenemos informados de todo lo que nos envuelve en nuestras vidas.
Rotterdam
lunes, 28 de marzo de 2016
Todos los caminos llevan a......Roma
Tendríamos la oportunidad de visitar la única Abadía Trapense italiana productora de cerveza: Tre Fontane, en via Laurentina. Es una cerveza de alta fermentación, 8,5% de alcohol, de color dorado intenso y sabor, sorpresa!, a eucalipto. Esa es la característica más impactante que no nos termina de encajar, aunque tomándola bien fría entra fácilmente, sobre todo cuando el tiempo es cálido y soleado.
La Abadía Tre Fontane se encuentra en Roma, en el lugar sagrado donde se recuerda el martirio de San Pablo que aconteció en el 67 DC y tradicionalmente debe su nombre a las tres fuentes milagrosas nacidas del contacto de la cabeza del apóstol sobre el terreno tras ser decapitado. En los Anales del Papa figura que en 1140 el Papa Inocencio II mandó restaurar el bloque de edificios que en aquel momento estaba abandonado y tras expulsar a los últimos cluniacenses, «lo cedió en agradecimiento a San Bernardo y a la congregación cisterciense».
Hoy en día toda la zona está rodeada de hermosas plantas de eucalipto que los monjes trapenses comenzaron a plantar con éxito en 1870 para fomentar la recuperación de la zona afectada por la malaria en aquellos tiempos. En 1873, el estudio y los conocimientos profundos de esta planta llevaron a la comunidad trapense a la producción del extracto de eucalipto, que fue apreciado de inmediato por sus excepcionales propiedades balsámicas y antisépticas, y posteriormente del Eucaliptine, un agradable licor digestivo de perfume intenso y aromático.
Mucho más recientemente, gracias al redescubrimiento de una antigua receta, se inició la elaboración de la cerveza que se sirve de la sabiduría milenaria de los monjes de la abadía. Transcurrieron varios años de intenso trabajo para refinar la calidad de la cerveza pero, finalmente, en mayo de 2015, se le otorgó finalmente el logotipo ATP (Authentic Trappist Product).
Del resto de la visita a Roma decir que es una ciudad portentosa a nivel de patrimonio monumental y artístico, pero que tanto arte no compagina muy bien con el descuido, suciedad, aglomeración de turistas por doquier, mendicidad y caos circulatorio. Además, para poder comer una pizza auténtica hay que realmente hacer una búsqueda minuciosa y retirarse de las zonas céntricas para buscar los locales eminentemente italianos, con precios más acordes al bolsillo del romano y con la calidad que se espera de estos platos universales.
Un fin de semana de San Valentín a la romana, gozado en la capital italiana que valió la pena a pesar del desencanto como ciudad del Sur de Europa. Javier
domingo, 27 de marzo de 2016
Fantástico Febrero
Al mes siguiente volvimos a pasar una semanita en Jerez, esta vez acompañados de Darío, que tenía sus vacaciones del colegio (semana blanca).
Siempre que podemos nos gusta ir a los restaurantes/ventas/tabernas para gozar de la riqueza culinaria de nuestra tierra. Y si es con familia y amigos mejor.
Una de nuestras primeras citas fue en el restaurante Mesón Hermanos Carrasco, con Elías y M. Nieves. Es uno de los mejores sitios para comer y cenar, eso sí tienes que reservar con antelación porque normalmente está “hasta la bandera” siempre. Sus platos son extraordinarios por el diseño, calidad y originalidad. Siempre con la mejor materia prima, especialmente de la zona, recreados por el chef, Juan Manuel, que da vida a materia muerta convirtiéndola en sabroso plato que deleita el paladar más “cerrado”. El servicio excelente, super profesional. Allí puedes beber el caldo más exquisito, pues su vinoteca es extensísima, como no podía ser menos. El disfrute llega hasta los postres.
Los hermanos en los entremeses.
El resto de comensales con Darío.
Brindando con el sorbete a los postres.
Otra de las visitas “fijas” es a la Venta Esteban. Más tradicional, pero donde te reencuentras con esos platos que recuerdas de cuando eras mucho más joven. Me comí un plato de menudo estupendo. Muy buena relación calidad/precio. Nunca te defraudará. También muy concurrido, mejor reservar.
A la entrada, con uno de los iconos de Jerez, la botella de fino Tío Pepe.
A las afueras, pasando el Monasterio de La Cartuja, en la pedanía de La Ina está la Venta Lomopardo. Otro lugar fijo para ir a comer. Muy buenos precios para la calidad que ofrece. Todo al estilo “casero” y “rural”. Las carnes de caza son una buena elección. Servicio también impecable. Si hace sol, como ocurrió aquel dia, la terraza en el exterior es magnífica para almorzar.
Primero la cervecita con el aperitivo.
Qué buenas las “papa aliñá”.
De vez en cuando realizamos alguna visita de interés. Nos dirigimos al casco antiguo de Sanlúcar de Barrameda, donde pudimos visitar la/s bodega/s de Barbadillo, famosas por su manzanilla y el vino blanco Castillo de San Diego. Aunque tiene en su portfolio más productos, desde vinos tintos a licores y brandies, pasando por vinos de la denominación de origen Jerez.

En el punto de información de las Bodegas Barbadillo.
Antigua máquina de embotellado.
El olor, la temperatura, la luz y el silencio. Así nace el vino.
Las criaderas. Hay que vivirlo con los 5+ sentidos.
No creáis que todo es beber y comer. Hacemos mucho deporte. Salidas casi diarias con la MTB. Y algún partido de paddle con Rubén. Aunque después del partido siempre hay tiempo para recuperar lo gastado con una buena cena, esta vez a lo italiano.
Justo esta semana se celebraba un evento cervecero en la ciudad, donde se podía degustar cerveza elaborada artesanal. En este restaurante italiano probamos una de ellas. No está mal para una ciudad con poca “historia” cervecera. Quién sabe si algún día se codearán con los productores belgas y holandeses ;-) . Javier
Primera escapada a Jerez
Este año 2016 empezamos nuestras “escapadas” a Jerez bastante pronto. Enero fué el mes escogido para entrar con buen pié en el nuevo calendario. Desgraciadamente nuestras vacaciones coincidieron con el fallecimiento de la abuela Conchita, la madre de Carmen. Hija y madre pudieron compartir los últimos momentos juntas. Hasta Javi y Darío volaron a Jerez para asistir al sepelio junto con todos los miembros de la familia. Fueron días de gran intensidad emocional y tristeza, sobretodo para Carmen. Para mitigar un poco la convulsión vivida, organizamos junto a Rubén una salidita en mountainbike por la campiña jerezana, la laguna de Medina y alrededores. Javier
Tomando un descanso con el desayuno por el camino.
Carmen a la subida de una empinada cuesta.
domingo, 14 de febrero de 2016
Nueva mesa en el salón comedor
lunes, 4 de enero de 2016
Éramos pocos y parió la abuela
sábado, 2 de enero de 2016
Nuevo año
Ya dejamos atrás 2015 para entrar en un nuevo año, el 2016. No sin antes sufrir la idiota costumbre de gran parte de los holandeses de tirar petardos y fuegos artificiales de forma incontrolada, salvaje y asocial. Como si de una guerra se tratara. Auténticos burros. Y lo digo no por nosotros, los humanos de esta casa, que a fin de cuentas nos podemos encerrar en el dormitorio y taparnos los oídos con tapones, sino por nuestro perro Rey que lo pasa bastante mal. No puede salir a la calle a hacer sus necesidades y tenemos incluso que meterlo en el coche para buscar un lugar apartado en el campo, para que pueda salir a pasear unos minutos. No hace falta decir que las calles quedan sucias como nunca se ha visto, con material de desecho de petardazos, bombazos y cohetazos. La verdad es que no lo entiendo, para unas cosas tan rígidos, y para esto les importa un "huevo" que el vecino tenga que sufrir las consecuencias de tanta idiosincracia.
Por lo demás hemos pasado las fiestas con mucho trabajo y pocos días reales de vacaciones. Hemos asistido a dos conciertos en De Doelen. En uno actuaba José James con la Jazz Band del Concertgebouw de Amsterdam.

En el segundo concierto asistimos a algo un poco inusual, la Bernard van Rossum Flamenco Jazz Band. La fusión de ambos géneros musicales desde el punto de vista de este director holandés, criado en España. Hasta compramos un CD de su música que nos ha gustado mucho.
El día de Sinterklaas lo pasamos junto a la familia de Paul y Adela y unos amigos. Participamos en los típicos juegos de mesa y repartimos regalos para todos (de todo tipo, incluso "picantes"). Todo en un clima festivo y divertido, tomándonos unas cervecitas con algo de picar.


La víspera de Navidad, en casita con los niños. Una cena tranquila sin excesos.

El fin de año, igualmente, en familia, aguantando el ruido de la calle y los petardazos. Tomamos las uvas con Javi y Darío. Al día siguiente por la mañana, un poco de ejercicio físico y a reponer fuerzas para el año que se nos echa encima. Os dejo un vídeo con la salida. Pero no se me olvida: FELIZ 2016 A TODOS!!. Javier





